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Constansa

  Gracia divina, Ilumina gentil y generosa. El silencio desterrado, Bienvenida,  felicidad perpetua.   Manitas tiernas, curiosas y bellas, manitas que dan vida.   Sonrisa dulce, amorosa y atenta. Sonrisa que da vida.   Tristeza excluida. Asunción. Alegría eterna.   Energía infinita. Pasitos que reverdecen la tierra. Pisada. Pasitos que dan vida.   ¡Afortunados!   ¡Hija nuestra!   ¡Nuestra Constansa Simeón!   (poema para mi hija)

REGENERACION Y RESIGNIFICACIÓN DEL PODER POLÍTICO

  ¡Para los griegos las leyes (nono) morales, s ociales y políticas eran tan inexorables y reales como las leyes de la física (physis)! "Un análisis riguroso del problema de la democracia pasa, en primer lugar, por situar la problemática en sus coordenadas conceptuales y contextuales Asistimos al desarrollo de la sociedad posindustrial basada en el hiperdesarrollo   tecnocientífico del capitalismo global, una sociedad del consumismo masivo en el cual los cambios en los gustos, preferencias de los actores sociales cambian a velocidad de vértigo influenciados decisivamente por la propaganda difundida e impuesta por los grandes mass-media Por otro lado, contemplamos la polarización en el reparto de la riqueza y bienestar convive simultáneamente la imposición de un pensamiento único legitimador de un neoliberalismo hiperactivo y de su discurso optimista junto a una gran insatisfacción y un creciente malestar ante este estatus quo. El discurso físico-filosófi...

Soliloquio de un Fantasma

Benjamín me dio la buena nueva, me dijo que el sábado llegarías. La espera ha sido tortuosa, pues desde hace mucho tiempo he querido escribirte. Ahora crees lo que te dije cuando nos conocimos, que nunca desistiría de tu gracia, que me fundiría contigo, y que mi amor por ti sería inmortal, que mi deseo tendría su objeto de amor en tu deseo y más temprano que tarde volveremos andar por el mismo sendero. Sé perfectamente que nunca creíste que nuestra presencia en este mundo sea una historia que se repetirá infinitamente, que nuestras vidas no tendrán un tiempo lineal que se pierda en lo finito y nos haga mártires de la historia. Y que seremos capaces de anular en nuestras almas las penas de la temporalidad, y robar cual prometeos el fuego del silencio y el saber del oráculo para compartirlos con los hombres de buena voluntad. No creas que me he olvidado que te aburrían estas pláticas, y que preferías buscar la felicidad hasta por debajo de las sabanas, donde realmen...

El Absurdo

Faustos impropios, en esencia nuestros. Era de día cuando la vi sonreír, bella, en palabras de anhelo, hermosa perfección. Su cuerpo daba sentido y referencia al concepto “bello”. Con sus ropas trataba en vano cubrir lo prohibido por la moral de todos los tiempos. Lentamente caminaba y su andar incitó la hambruna de placer que embriagaba mi ánimo, me provocó un decir, ¡qué tal!, que conectó nuestros espíritus en una consonancia infinita, un estar dos en un solo ser. Cuando logré sentirme, me salió un silbar sin intención, y mi alma sufrió una experiencia mística. Me atormenté como un vulgar dictador, en querer ser absoluto en su posesión, cortejo natural, me obsesione tocando su piel y sus cabellos que se desprendían como cascadas sagradas. De repente salí a su paso y le pedí ser su sombra, su idea perdida. Panu- ¡Mujer! Abre paso a mi voz en tu entendimiento. Soy la luz que una vez soñaste, luminosidad que ansiabas para tus viajes por los infiernos del pensam...

Lo que corre por nuestras venas

Esperaba impaciente la llegada del autobús, de vez en cuando sacaba su reloj de bolsillo, y hacia gestos de impaciencia, habían pasado diez minutos y los había vivido como si fueran diez horas. En un momento en que volvió a mirar el reloj, el deseado autobús se veía de lejos dirigiéndose hacia la parada, donde impaciente lo esperaba. Repentinamente la decepción se apoderó de toda su persona, pues el autobús pasó sin detenerse, no estaba de servicio. Por fin apareció otro autobús, y éste sí parecía estar en servicio, así que sacó unas monedas para el pago del viaje. Precisamente cuando el autobús se detuvo, y estaba a punto de subirse, oyó una voz que le hizo voltear y volver sobre sus pasos, pensó que era un antiguo amigo que le pedía no subirse y que le esperara. Como buen hombre educado que era, incapaz de no responder a un saludo, y mucho menos a un llamado de un amigo, se quedó a esperar, de mientras el autobús emprendía la marcha, y se perdía en la curva sig...