REGENERACION Y RESIGNIFICACIÓN DEL PODER POLÍTICO
sociales y políticas eran tan inexorables
y
reales como las leyes de la física (physis)!
"Un análisis riguroso
del problema de la democracia pasa, en primer lugar, por situar la problemática
en sus coordenadas conceptuales y contextuales
Asistimos al
desarrollo de la sociedad posindustrial basada en el hiperdesarrollo tecnocientífico del capitalismo global, una
sociedad del consumismo masivo en el cual los cambios en los gustos,
preferencias de los actores sociales cambian a velocidad de vértigo influenciados
decisivamente por la propaganda difundida e impuesta por los grandes
mass-media
Por otro lado,
contemplamos la polarización en el reparto de la riqueza y bienestar convive
simultáneamente la imposición de un pensamiento único legitimador de un
neoliberalismo hiperactivo y de su discurso optimista junto a una gran
insatisfacción y un creciente malestar ante este estatus quo.
El discurso
físico-filosófico, siendo fiel a sí mismo, despliega una serie de estrategias
conceptuales que tienden a desmantelar los mecanismos conceptuales ocultos tras
la parafernalia ideológico-espectacular del sistema de la sociedad posmoderna
de consumo, que troquela sujetos-autómatas incardinados, engarzados en el
sistema de consumo dando lugar, en un proceso de unidimencionalización
antropológica, a individuos egoístas, narcisistas y desentendidos de toda
cuestión política (en tanto que asuntos de la Res Publica, de lo público).
A partir de este
escenario de disentimiento, la desafección por lo político es fácil llegar a
unja situación de mediocridad generalizada, de anesteciamiento de toda
conciencia crítica y de un aturdimiento de las facultades discriminatorias que
desemboca en un fatalismo, bien basado en "todo
va bien” del autocomplaciente único o bien en un nihilismo basado en la
estética de la trivialidad y en el vacio por contenido; elogio a la comedia,
risa como especie de mueca.
Pensar la democracia,
pensar la política:
Debemos de pensar la
democracia en términos antidogmaticos, que desmantelen las mitologías surgidas
de la propia razón moderna y que produjo degeneración bien conocida
históricamente. Apostar porque la democracia (así como el entramado
tecnocientífico) esté al servicio de una auténtica emancipación del hombre;
profundizar e improyectar en nuestro modo de pensar y de actuar la constitutiva
naturaleza polifónica—la diferencia--- de la realidad democrática, atendiendo
la voz de las feministas, ecologistas, minorías de todo tipo; asumir la
diferencia como motor de la dinamización y renovación constante de la propia
democracia.
En definitiva, venir
a pensar la política, particularmente la democracia, por venir mas como un
punto de partida que como una estación de termino clausurado de la historia y
del tiempo;" M.M Morruecos venir a pensar la democracia es hacer lucido la democracia, es
resignificar poder y poner al hombre humanizado en el centro del debate, y
hacer quela fragmentación, la tragedia sean formas pasajeras del devenir, venir
a pensar la democracia es venir a pensar la política y, en ese ejercicio de
discernimiento, reflexión y análisis ,
reconstruir el escenario de la razón desmitificada, y destacar el pensar como
el único autorizado para regenerar el poder, la abstracción mínima para que
haga posible continuar unos frente a otros
Pero no basta el
señalamiento desentendido, ni la critica
vacía, urge la ejecución de actos que nos permitan movilizar el debate y
la reflexión sobre la política, dispuesto a poner en el centro el bienestar y
la dignidad del hombre.
Ante ese escenario de
descredito de la política y la necesidad de pensar la política, teniendo
siempre presente que es una responsabilidad de todos y todas la reivindicación
de la política, y considerando que no puede haber tregua en los asuntos de la
república, la cosa pública. Así como
tomando en cuenta la necesidad de buscar ciudadanizar la reflexión sobre la
política con el fin de recuperar la esencia de la política para producir ideas
y poner en el centro el bienestar y la dignidad del hombre.
IDEA
1
DEMOCRACIA
CIUDADANA:
CIUDADANIZAR
LA POLÍTICA, LA DEMOCRACIA. TRANSITO DE LA DEMOCRACIA ELECTORAL A LA DEMOCRACIA
CIUDADANA
Lamentablemente
vivimos un tiempo en el que no se ha pasado del estadio de la democracia
electoral a la democracia ciudadana, y la reivindicación de la política como el
método más correcto para resolver los problemas pendientes de la justicia
social y de la igualdad, no se ha renovado y reflexionado sobre el poder y la
necesidad de acortar las distancias
entre su práctica y su teoría, y predicar el estado de la democracia como la
condición para el desarrollo económico sostenible y equitativo y así poder
observar que simplemente no puede haber democracia con exclusión social.
Forma sin contenido,
una legitimación insuficiente, democracia electoral:
IDEA
2
REPUBLICANIZACIÓN
DEL MUNICIPIO
EL
VERDADERO FEDERALISMO (PACTO FEDERAL) PASA POR EL EMPODERAMIENTO DEL MUNICIPIO
Recobrar
de la polis griega, la Ciudad Estado, la cercanía de la política, donde la
política era cuestión familiar, ordinaria, vital, así como lo era el arte, la
ciencia, la educación, las cuestiones del hogar.
Una
nuevo sentido de la república que recupere al Municipio como la célula
fundamental del pacto federal.
Revertir
la globalización de lo social.
Una
nueva idea y concepción de lo humano y de lo social.
Crisis no tan solo económica sino social, política y
moral.
LA
REPUBLICANIZACIÓN DEL MUNICIPIO- PARA UNA LUCHA POLÍTICA Y SOCIAL.
Federalismo
y municipio:
Fortalecimiento y Autonomía
del Municipio.
Recuperar
el sentido municipal del Federalismo, fundamentalmente, poner en actualidad el
concepto de Republicanización de los Municipios.
Desarrollar
el Empoderamiento del Municipio
IDEA
3
Hacer
de la política y el arte de gobernar una cuestión auténticamente pública.
IDEA
4
Hacer
activa la relación entre gobernantes y gobernados.
IDEA
5
Promover
la corresponsabilidad de la construcción de nuestros espacios públicos.
IDEA
6
Impulsar
la Democracia como una forma de ser, de vida, como baluarte de la política.
IDEA
7
Educar
en cuestiones de lo público.
IDEA
8
Dignificar
la política, y hacer de ésta el Arte de Gobernar para el Bien Común.
IDEA
9
Promover
la Conciencia Crítica.
IDEA10
El
Retorno de los Auténticos demócratas:
Hacia una verdadera
transición hacia la democracia. Educación en cuestiones de lo público.
IDEA
11
Sentimientos
Constitucionales y Legalidad.
IDEA
12
Libertades
públicas: Igualdad.
Una igualdad liberal de oportunidades, pugnando por una igualdad que llegue
al auténtico reparto de las riquezas y el ingreso nacional.
IDEA
13
Es
innegable que algo pasa con lo social, con todo eso que llamamos cohesión
social, con todo eso que llamamos
comunidad.
Lo
filogenético se muestra vulnerable ante lo ontogenético -su impronta pulsional
violenta-. Basta echar un vistazo a los medios de comunicación, y observar que
algo ocurre con la experiencia de vivir juntos, uno frente al otro, y observar
que las explicaciones simplistas: la desigualdad social, la lucha entre pobres
y ricos, la carencia de “valores”, son insuficientes para dar cuenta de ello.
Saltan
las preguntas, cómo evitar que los hombres sean superfluos, cómo reafirmar lo
público y de esa manera recobrar el sentido de pertenencia, y fundamentalmente,
cómo evitar el desarraigo del hombre en relación al mundo.
Estas
cuestiones tienen que responderse desde la condición humana de vivir unos
frente a otros, desde el sentido de coopertenecer
a un mismo estadio de espacio vital de vida, desde las formas en que
instituimos el orden y la sociabilidad, desde un determinado saber, muy
occidental, que nos ha permitido definir el acto de la gobernabilidad,
entendida como un asunto de lo público.
En
esa sucesión, alternancia, de las formas de Estado, es indudable que recreamos
sus características, aportaciones, logros, y también, limitaciones respecto al
ideal de Estado que tenemos como referente en occidente: el Estado Democrático. Aun con ello, la
tarea permanente consiste en aprender y mejorar el conocimiento que permita una
mejor comprensión de la realidad, particularmente, de la realidad de la
convivencia social.
Se
constata, pese a nuestra honorífica condición de animal social por antonomasia,
que esos mínimos –morales, jurídicos,
políticos y de verdad- que debían ser reconocidos por todos para poder
vivir en sociedad, no son observados ni respetados, es decir, hay una afrenta a
las reglas del juego social. Ante ese escenario de silencio, de violencia, de
inmediatez, de ideales toscos, es urgente hablar y profundizar en lo que es
vital, la vida misma de lo público, y la necesidad de repensarnos.
Ante
eso que pasa, ante la falta de reconocimiento de esos mínimos, creo conveniente
que hay que investigar y rescatar, ir a los orígenes de nuestro pensamiento
occidental, el mundo griego, donde el nomo
Griego era más amplio que nuestro nomo
actual, pues incluía, costumbre
colectiva, idea de normatividad, leyes que rigen la comunidad, y cultura.
Así como, al concepto de physis, que
era entendido como simple naturaleza,
esencia inmutable de las cosas, la naturaleza o manera propia de ser.
Por
eso para los griegos estos conceptos nomo
y physis estaban unidos, así que “para los griegos las leyes (nomo) morales,
sociales y políticas eran tan inexorables y reales como las leyes de la física
(physis)”, así los nomoi de la
polis eran a la comunidad humana, lo que las leyes de la naturaleza son al
universo. Conceptos que fueron separándose, construyendo terrenos ajenos, y en
ocasiones extraños; concluyendo que en la relación sujeto-objeto, los sujetos
construyen al objeto, final lapidario, el mundo de la subjetividad, el hombre
construye sus verdades de sí mismo, su propia ficción.
No
obstante, aun aceptando esa relatividad de los nomoi, aun aceptando que lo social es sólo un acuerdo de buena fe,
de sentimientos y el compartir la misma visión de la experiencia humana, no
podemos dejar de pensar que esa oposición, esa separación entre la physis y el nomo, ha traído sus consecuencias, cuando menos evidenciando la
fragilidad y vulnerabilidad de la cohesión social, de lo público. Un
ingrediente de creencia, de fe, de inmutabilidad, y eternidad de nuestra
naturaleza social es urgente para enfrentar los exabruptos de la violencia de
lo pulsional como constitutivo del hombre.
Creo
que es urgente un retorno a la physis
del nomo, para dejar huellas
auténticas, pues “en la cultura del
vidrio –de la modernidad- es difícil dejar huellas” (Fernández, 1995), sin
considerar que “vivir quiere decir dejar
huellas” (Fernández, 1995), dejar huella significa reconocer al otro como
uno mismo, es darle estatuto de realidad al acuerdo y es hacer que lo se
acuerde sea una experiencia humana eterna, pues “la experiencia no es, pues, algo ocasional, primario, rudo y carente
de iluminación, sino un tejido tan amplio y sutil como el lenguaje, que
constituye nuestra cartografía de aprendices” (Fernández, 1995), así
conseguimos percibir que la Erfahrung (experiencia)
humana nos constituye, por eso se hace
importante escucharnos pues todos podemos aportar algo. Ahí está la esencia de
lo filogenético, de lo público.
De
igual forma, se hace urgente recuperar la conciencia, la memoria, para recordar
y en ese recuerdo rescatar lo que nos constituyó, lo que nos hizo tolerable y
amado estar uno frente al otro, lo que dio origen a lo social, a la comunidad,
al contrato. Es decir, respetar la palabra empeñada, comprometida, el amor al
prójimo, y no como principio religioso, sino en el sentido de la diferencia,
sin que esta sea perturbadora, mortal, y seamos capaces de reconocer lo uno en
lo otro, el no ser en el ser.
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