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Soliloquio de un Fantasma

Benjamín me dio la buena nueva, me dijo que el sábado llegarías. La espera ha sido tortuosa, pues desde hace mucho tiempo he querido escribirte. Ahora crees lo que te dije cuando nos conocimos, que nunca desistiría de tu gracia, que me fundiría contigo, y que mi amor por ti sería inmortal, que mi deseo tendría su objeto de amor en tu deseo y más temprano que tarde volveremos andar por el mismo sendero. Sé perfectamente que nunca creíste que nuestra presencia en este mundo sea una historia que se repetirá infinitamente, que nuestras vidas no tendrán un tiempo lineal que se pierda en lo finito y nos haga mártires de la historia. Y que seremos capaces de anular en nuestras almas las penas de la temporalidad, y robar cual prometeos el fuego del silencio y el saber del oráculo para compartirlos con los hombres de buena voluntad. No creas que me he olvidado que te aburrían estas pláticas, y que preferías buscar la felicidad hasta por debajo de las sabanas, donde realmen...

El Absurdo

Faustos impropios, en esencia nuestros. Era de día cuando la vi sonreír, bella, en palabras de anhelo, hermosa perfección. Su cuerpo daba sentido y referencia al concepto “bello”. Con sus ropas trataba en vano cubrir lo prohibido por la moral de todos los tiempos. Lentamente caminaba y su andar incitó la hambruna de placer que embriagaba mi ánimo, me provocó un decir, ¡qué tal!, que conectó nuestros espíritus en una consonancia infinita, un estar dos en un solo ser. Cuando logré sentirme, me salió un silbar sin intención, y mi alma sufrió una experiencia mística. Me atormenté como un vulgar dictador, en querer ser absoluto en su posesión, cortejo natural, me obsesione tocando su piel y sus cabellos que se desprendían como cascadas sagradas. De repente salí a su paso y le pedí ser su sombra, su idea perdida. Panu- ¡Mujer! Abre paso a mi voz en tu entendimiento. Soy la luz que una vez soñaste, luminosidad que ansiabas para tus viajes por los infiernos del pensam...

Lo que corre por nuestras venas

Esperaba impaciente la llegada del autobús, de vez en cuando sacaba su reloj de bolsillo, y hacia gestos de impaciencia, habían pasado diez minutos y los había vivido como si fueran diez horas. En un momento en que volvió a mirar el reloj, el deseado autobús se veía de lejos dirigiéndose hacia la parada, donde impaciente lo esperaba. Repentinamente la decepción se apoderó de toda su persona, pues el autobús pasó sin detenerse, no estaba de servicio. Por fin apareció otro autobús, y éste sí parecía estar en servicio, así que sacó unas monedas para el pago del viaje. Precisamente cuando el autobús se detuvo, y estaba a punto de subirse, oyó una voz que le hizo voltear y volver sobre sus pasos, pensó que era un antiguo amigo que le pedía no subirse y que le esperara. Como buen hombre educado que era, incapaz de no responder a un saludo, y mucho menos a un llamado de un amigo, se quedó a esperar, de mientras el autobús emprendía la marcha, y se perdía en la curva sig...

A propósito del fortalecimiento del Pacto Federal-, de cómo salvar a la República, a la Federación-

El Estado municipal correcto se construye bajo al apego, la fe y el respeto irrestricto al imperio de sabias leyes, y un ejercicio de gobierno eficiente y humanista, por lo que jamás ha existido ni existirá, un Estado Municipal altamente perfecto, sin sabias leyes y gobernantes justos. La raza más perfecta de hombres libres, buenos, sabios y científicos, sólo pueden ser generados por un orden de gobiernos justos, emanadas estos a la vez, de un orden racional y una permanente evolución hacia estadios más perfectos. Mientras las sociedades evolutivas sean capaces de generar, por mediación de sus gobernantes estas sabias formas de gobierno, no existirá nunca el presagio de una fatal involución, de la cual sufran y se avergüencen las sociedades humanas. Pero si los hombres, lejos de reconocer sus limitaciones y el respeto a las leyes humanas, se entregan a las desviaciones y conductas antisociales generadas por ellos mismos, entonces, el peligro que encierra el laberinto del ...