PORCIONES DEL INCONSCIENTE I
Vocablos, reyertas, encuentros, sorpresas, dolor. El fin se acerca, escucho los pasos del mal, del chamuco * ; la hora de la resurrección se filtra por todos lados de nuestra guarida, de nuestro refugio: ¡nuestro cuerpo! El reino de la paz y del amor fenece, con ello, el caos reivindica su ley. Vuelan las cabezas, los suspiros se suspenden, los besos se extravían en los remolinos de dolor, en los quejidos de los pobres desventurados que creyeron en la felicidad, en la perpetuidad. Habla el azteca carnívoro. La sed de sangre demanda sacrificios para apaciguar el renacimiento de los dioses, quienes nos prestaron el tiempo y un tiempo de eternidad, quienes hicieron a las criaturas humanas su ausencia y presencia. Vuelve el silencio, la duda. La moral de la compasión escapa por los aires y se pierde en la blanca noche, quien se alegra de ser toda negra. Parió la Noche a la tribu de los sueños y junto a ella a Tanatos, el dios demonio más temido, más inco...