El peligroso nacionalismo ideológico ilustrado de occidente
A
propósito del impostor héroe ilustrado Zelenski que nos tiene al borde de una
guerra nuclear.
“Temo que no nos libraremos
de Dios en tanto sigamos creyendo en la gramática”
Nietzsche
La visita del presidente de Ucrania
Volodimir Zelenski al Parlamento Europeo, reafirma el mito ilustrado de
Occidente, no sé si dándose cuenta o no los europeos, del desgaste de la
gramática ilustrada, les es oportuna la adularia en el discurso de Zelenski
para redoblar la fe en el pensamiento ilustrado que ha sostenido el marco
simbólico de occidente, y principalmente, de Europa.
Zelenski termina su intervención en
el Parlamento Europeo entre vítores, pleitesías y reconocimientos de los
líderes europeos de su discurso ilustrado trasnochado, y nos deja ver la
patética condición de occidente, y particularmente de Europa, ante la necesidad
de reafirmar su marco simbólico que lo ha sostenido social e históricamente, hacen
nacer al nuevo héroe de la Ilustración, al ultranacionalista ucraniano
Volodimir Zelenski.
Teniendo como trasfondo esa gran
necesidad de reafirmar su identidad, Zelenski inteligentemente elabora un
discurso donde retoma exactamente los principios de la Ilustración que dieron
origen a la narrativa, o, mejor dicho, a la gramática occidental europea.
Los líderes europeos Ingenuamente
lo ubican como el nuevo héroe (“sabio”) ilustrado, sin la necesidad de pedirle
nuevas narrativas que amplíen o sustituyan ese mito viejo y desgastado de la
Ilustración, de su democracia como la forma más “civilizada” de organizar la
vida en sociedad, de su república, de su división de poderes, de su libertad, y
principalmente, de su economía neoliberal sin justicia social.
Zelenski de manera simple se hace
presente y reaviva todo ese nacionalismo, que en el estricto sentido lo podemos
llamar nacionalismo porque el en fondo es la reafirmación de una identidad que
ya no tiene que ver con la raza sino con el pensamiento, con una ideología, que
deja a la piel y a la cultura a un lado, y sólo presenta al alma que se
construye a partir de ese marco simbólico ilustrado que les urge reforzar.
Cómo de una invasión y su
consecuente guerra para evitar la expansión armamentística de la OTAN, podemos
reafirmar una narrativa que hace aguas por todos lados, y enarbolar la
violencia como el único reducto para defenderla y preservarla.
El mundo está a punto de entrar en
una conflagración nuclear peligrosa a partir de esa reafirmación de la Ilustración
demagógica que Zelenski hace en el Parlamento Europeo, sin darse cuenta los
líderes europeos son arrastrados por esa gran necesidad que tienen por
reafirmar su nacionalismo ideológico, que paradójicamente no se diferencia del
nacionalismo racial eslavo o chino que apelan a la guerra para
defenderlo.
Lo que llama la atención es cómo
Zelenski los atrapa, los seduce, por la gran necesidad de reafirmación
identitaria, con sus mismos pensamientos, porque hay un vacío de intelectuales
y líderes que puedan reafirmar la identidad europea y de occidente.
Qué “casual” que tenga que ser una
guerra la que catapulte a un nacionalista ideológico irracional-radical
sediento de heroicidad, porque si no damos cuenta, lo que se pone en juego a
partir de una guerra anunciada, quizás provocada por ese radicalismo
nacionalista racial de Zelenski, que sabía perfectamente que Rusia no iba a
quedarse impasible ante la inclinación de que Ucrania fuese una base
armamentística de los EEUU, aquí es muy importante señalar que integrarse a la
Comunidad Europea traía como consecuencia integrarse a la OTAN, y que EEUU
teniendo la necesidad de recuperar su liderazgo, hoy oscurecido y reprimido por
el impulso económico, comercial y financiero de China, que poco a poco lo ha
estado dejando atrás de ese liderazgo económico, está utilizando la guerra de
Ucrania para reafirmar su hegemonía mundial, su poder unipolar como lo acusa su
odiado enemigo Putin, y en ese propósito, no le importa los miles de muertos
Ucranianos, y si hay que sacrificar más ucranianos, so pretexto de salvar “el
mundo libre”, lo hará sin el menor recato, por eso privilegia más el envío
de armas a Ucrania que el diálogo para el fin de la guerra, hay que tener
presente que hasta la fecha van más de 250,000 ucranianos muertos por esa
guerra estúpida por la ficciones ilustradas: por los ideales de justicia, por
la democracia y la libertad, en suma, por lo que llaman, vanagloriándose de su
civilidad los europeos, “valores universales”.
Ingenuamente el editor del periódico
“el mundo “, describe un primer momento de Zelenski ingenuo y tímido, y que
ahora, “el segundo, ante los focos, es completamente diferente. Domina la
cámara, la presencia, el tono. Se siente cómodo, en su mundo, y ahí se ha
demostrado imbatible durante 12 meses de bombas, muerte y destrucción” (1),
olvidándose u ocultando premeditadamente que Zelenski es actor, lo que domina no
es el arte de la guerra, ni la erudición del periodo de la luz, sino el arte de
engañar, actuar, agarrar un guion que le preparan sus asesores y actuarlo, y
así lo ha hecho en medio de las ruinas de los pueblos ucranianos desbastados
por la guerra y los miles de sus connacionales muertos, montando set
televisivos y virtuales para transmitir y hacer creer que está ganando la
guerra, que Ucrania es un pueblo de valerosos guerreros que se inmolan y se
suicidan por defender los ideales del mundo civilizado europeo, occidental; presto
siempre a saber que los medios de comunicación son una poderosa arma para el
poder y el engaño, ya lo vimos en el metro de Kiev dar su entrevista con todo y
chistes, para el documental que la poderosa plataforma virtual streaming
Netflix le ha hecho, y así erigirlo en el nuevo salvador no tan sólo de Europa
sino del mundo “libre” entero, un mundo donde unos cuantos países tienen
las riquezas y el bienestar, así me hubiera gustado verlos cubrir, ayudar y
unirse a luchar contra el golpe de estado promovido y operado directamente por
los EEUU contra el demócrata Salvador Allende en Chile, y haberle salvado la
vida, y a Europa protestar por el atentado a una democracia chile salida de la
potestad de su gente.
Que absurdo que para defender un
ideal inalcanzable como la democracia se tenga que llegar a la guerra y que se
tengan que sacrificar a cientos de humanos para sostener esos valores ficticios
ilustrados, que hasta fecha no han construido un mundo justo y de iguales, y lo
peor, que un actor nos tenga en la antesala de la muerte por la creciente
escalada que nos puede llevar a una conflagración atómica entre occidente y Rusia.
Hoy estamos ante la antesala
de una conflagración mundial en aras ahora ya no de “la Cruz de Cristo”,
pero sí de la “Cruz de los Valores Universales Ilustrados”.
(1)https://www.elmundo.es/internacional/2023/02/09/63e4d30c21efa076348b4593.html
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