¡DEMOCRACIA EFECTIVA SÍ REELECCIÓN!
A propósito del anacronismo “sufragio efectivo no reelección” y la reelección de facto que vivimos con los gobiernos prianistas.
Traigo a colación el tema tabú en que hemos convertido los mexicanos, cuando menos históricamente, la “reelección de nuestros gobernantes”, resumida en la emblemática frase maderista “sufragio efectivo no reelección”, y planteo la necesidad de superar el prejuicio de la “no reelección” como una de las medidas que tenemos que tomar para fortalecer la democracia en México.
El tema de la “reelección
de nuestros gobernantes” pareciera que se ha olvidado el contexto histórico que
la originó y las condiciones de México cuándo Francisco I. Madero la acuñó y la
convirtió en el estandarte de su lucha por instalar una democracia ilustrada,
contexto que tienen que ver con construir candados y condiciones legales que
evitarán repetir las dictaduras que antecedieron a la Revolución mexicana, la
de Santana y la de Porfirio Díaz.
Es menester señalar que esa
dictadura de Porfirio Díaz contenía una incipiente democracia que en ocasiones
fue utilizada como un instrumento para sostener durante tanto tiempo en el
poder a dicho personaje histórico de México, y que la Revolución entre comillas
con la “no reelección” había puesto fin, y permitía a México entrar a la
modernidad ilustrada. Y digo entre comillas, porque a la postre, el sistema de
un único partido, y después de un único grupo del poder factico construyeron
los mecanismos paradójicamente “democráticos” para intentar perpetuarse en el
poder público, y usaron la democracia para legitimarse en el poder público.
Esto trajo como consecuencia el deterioro de la democracia como el instrumento
de la modernidad para legitimar el poder público, y el deterioro del sistema de
partidos políticos, y el fracaso de la división de poderes, causada por el
contubernio de la clase político con el poder económico y mediático (medios de
comunicación) contra natura a la autonomía que está implícita en la misma
democracia. Desafortunadamente, el “sufragio efectivo no reelección” se
convirtió en un adorno retórico y en un anacronismo disfuncional.
Creo que las luces de la
ilustración con sus orgullosos ejes trasversales, la división de poderes y la
pluralidad democrática sólo han servido para afianzar el poder hegemónico
mundial neoliberal, haciendo ad hoc indistintamente con la democracia
según sus conveniencias, y lo vemos reflejada permanentemente en los asuntos de
la geopolítico, así mismo vemos señalar insistentemente a Cuba como una dictadura,
pero no a China aunque este país tenga la misma forma de gobierno de un solo
partido político, y últimamente verlo cuestionar al presidente de la hermana
república democrática del Salvador Bukele por “atentar contra la división de
poderes”, aunque está en su derecho constitucional democrático destituir a los
magistrados. Es decir, la ilustración democrática es al final de cuenta la
narrativa del sistema dominante que permite el sometimiento y el poder mundial
de una clase política oligárquica que se releva el poder “democráticamente”
según sus intereses y a unos llaman democráticos y a otros dictadores populista.
Hace poco escribí un
texto donde traté estos temas y lo titule “pre-juicios de la democracia” (1),
donde expuse esas contradicciones, y políticas hegemónicas:
Comencé el artículo con
lo que sucede al respecto en la república del Salvador, pues considero que “la
historia política del Salvador es copia fiel del proceso de degradación de la
política y la clase política en América Latina”, y que en cierta forma, están
viviendo un proceso de regeneración del poder político y público con el
presidente Bukele como México con el presidente Obrador, “por eso, un
influencer cómo Bukele, por cierto muy inteligente, por encima de la clase
política de facto del Salvador, y sin salir de los partidos tradicionales llegó
primero a gobernar la capital del Salvador, San Salvador, y luego, de forma
contundente fue electo presidente del Salvador, y al igual que el Presidente
Obrador, tuvo y tiene enfrente, y paulatinamente “están limpiando las casas”, no
tan sólo a la clase política anquilosada en las estructuras del poder
legislativo y judicial, operando en contra del proceso de saneamiento de la
política y el proceso de eficientizar el gobierno para que sirva a resolver los
problemas que ocasión la vida en sociedad, sino también tienen al poder
económico en contra y el poder mediático.
Vemos hace poco tiempo al
impertérrito vigilante de la democracia y todo poderoso líder del mundo
neoliberal los Estados Unidos en voz de su presidente Biden, ahora preocupado
porque corrieron a los "pillos" magistrados, "baluartes de la
calidad de la democracia y la división de poderes" en el república hermana
del Salvador, y expresar "su grave preocupación por la destitución de
magistrados,…aunque, previamente el mandatario Bukele había expresado a la
comunidad internacional que en su país estaban -limpiando la casa-"
democráticamente de esa decadente clase política salvadoreña.
Creo que definitivamente la
división de poderes es un mito ilustrado, pues cuando el pueblo decide y
quiere, asume todos los poderes para construirse una mejor sociedad, y si tiene
que ejercer el derecho de elegir al mismo gobernante porque está haciendo bien
las cosas, pues no hay ley que esté por encima del poder popular del pueblo. Y
siguiendo el mito, e incluso pensando que es posible que deje de ser mito y
podamos hacerlo una realidad, me referí que cuando el pueblo decide y quiere
otorga todos los poderes a quien quiera que lo represente para construir un
mejor mundo, y, por último, apelando a la democracia, su instrumentalización, creo
que la sociedad mexicana y la clase política tiene el derecho de opinar
ilustradamente sobre la reelección de sus gobernantes y que a través del voto
le otorguemos el poder al pueblo pueda reelegirlos cuando le plazca. Hablemos
de México como un país de con madurez democrática, estoy convencido que es hora
de grandes cambios estructurales para emerger como un país soberano capaz en
civilidad e inteligencia resolver sus graves problemas que vive y coadyuvar a
construir un mejor mundo.
La democracia, aunque un
mito, debemos hacerla real y que funcione, y para ello debemos superar algunos prejuicios,
pero también dejar de engañarnos sobre sus alcances y dejar de usar la misma
democracia como un instrumento ideológico, además de someterla a una permanente
critica sus preceptos.
Uno de esos preceptos, es
evitar las mayorías en aras de “la pluralidad y el equilibrio de poderes”,
prejuiciosamente pensando en cuidar el sagrado equilibrio de los poderes
trasgredir la esencia de la democracia que es el poder del pueblo, cuando
simplemente la democracia tiene implícito y explicito que el pueblo tiene el
poder para decidir si reparte el poder u otorga una mayoría absoluta, no se le
puede impedir ni mucho menos acotar, está en la potestad del pueblo decidir y no
en “un órgano "autónomo" como el
INE intentar acotarlo y querer convertirse en guardián de la “pluralidad
y el equilibrio”, y con ello estar por encima de la potestad del pueblo.
Ejemplo de esa potestad absoluta del pueblo, es ver cómo le otorgó al
presidente del Salvador Bukele, tener mayoría en el poder legislativo, y con
ello, cambiar el poder judicial por corrupto, y formar un solo poder a favor
del pueblo, como sucede en muchas latitudes.
En el fondo de esta
división de poderes existe un solo Poder, y éste poder debe ser del pueblo, aun
cuando el poder del pueblo tenga que luchar a veces contra movimientos
retrogradas retardatarios que caminan en sentido contrario a los intereses de
las mayorías, y dificultando que Creonte haga entender que Antígona puede tener
razón, pero nunca atentando contra los bienes de la ciudad.
Ayer hice un ejercicio en Facebook, con
el título “democracia efectiva sí reelección”, con las preguntas: “dejemos el prejuicio de la no
reelección de presidente, Estados Unidos, los países de Europa, y otros
muchísimos más pueden reelegir democráticamente a su presidente y eso no
significa dictadura, ¿por qué México no? …saben cuántos años estuvo Merkel en
Alemania y cuántos lleva Putin gobernando Rusia… ¿Por qué ellos sí y nosotros
no? ¿Qué hay democracias de primera y de segundas?”, y los resultados fueron
que es un tema que está en la mente del mexicano, y que existe un porcentaje de
más del 80% que está a favor de la reelección, también puedo decir que no se ve
como un tema prohibido hablar, ni se vislumbran legalismos dogmáticos. Por lo
que creo que la sociedad mexicana está preparada para comenzar a hablar de la
reelección de los gobernantes como un derecho del pueblo y de los individuos.
Al respecto traigo a
colación un texto que escribí hace algún tiempo exponiendo el prejuicio de la
reelección, para ellos me permito recordar algunos párrafos del texto que
titule "La ejemplaridad y coherencia de Evo Morales y AMLO"(2):
Hay un doble rasero con que
el poder hegemónico mundial trata el tema de la democracia y la reelección en
el mundo, dejando la impresión que hay democracias de primera y de segundas, y
por ende, ciudadanos de primera y de segunda, por eso este poder hegemónico
mundial neoliberal sitúa la reelección en América Latina como un símil de la dictadura,
pensando que todo gobernante latinoamericano “encubre en la reelección una
dictadura”, creo que el prejuicio a la reelección en América Latina al
respecto, el Imperio en su narrativa es una estrategia fundamental para
mantener el dominio, por eso lo vemos cuando se dirige despectivamente al tema
de la reelección de los gobernantes en América Latina, ni siquiera permite contraponer
el uso de la reelección de los gobernantes del mismo Estados Unidos de
Norteamérica (“máximo ejemplo de democracia”), y a Europa que la reelección es
un uso legal frecuente, y hasta podríamos decir, moderno. Por ese narrativa
hegemónica dominante del Imperio y por nuestros prejuicios no le hemos podido
quitarle el tufo de que todo mandatario latinoamericano que aspira a la
reelección en América Latina es un dictador, y los ejemplos que azuza y juzga
negativamente el Imperio a favor de esa narrativa genocida de dominio en
América Latina son Cuba, (con un amoral embargo económico de más de 60 años,
que ha impactado a la isla caribeña en más de 90,000 millones de dólares según
Wikipedia)), Venezuela (también sufriendo la intromisión del Imperio), Bolivia
(orquestando el Imperio con la Derecha un golpe de facto de estado) y
últimamente, Nicaragua, como contrapuestas a "la pureza de la corrompida
democracia” de los demás esbirros de la derecha que tienen a su favor en América
Latina, por eso podemos decir, quién puede ver en Iván Duque que la democracia
dio a un ejemplar mandatario preocupado por la pobreza de los pueblos de
nuestra hermana república de Colombia, quién puede ver en Bolsonaro un ejemplo
de probidad y grandeza de un Brasil que bien podría estar encabezando el
movimiento progresista de nuestra América Latina, quién podría ver en Piñera en
Chile una derecha honesta capaz de sanar y conciliar las heridas sufrida por el
Imperio, de un Chile quien vivió en
carne propia, con sus muertos y heridos, las estrategias mortales de dominio
del Imperio, que no le importó matar a su presidente elegido democráticamente,
Salador Allende, tan sólo por declararse de izquierda, y esto con tal de
mantener el poder en el Mundo, y tratar a América Latina como su patio trasero”.
Como conclusión, podemos
decir que paradójicamente vemos como en Europa un partido logra la mayoría
absoluta y hace las políticas públicas, las modificaciones a la ley que cree
conveniente, y en ningún momento lo ven como un atentado “al equilibrio de
poderes” y a sus gobernantes como dictadores.
Sobre la reelección, si
bien Francisco I. Madero tuvo su justificación de evitar con el "sufragio
efectivo no reelección" la vuelta de las dictaduras, la otra dictadura de
facto de un solo partido (PRI) y luego de un solo grupo político (PRI/PAN) no
pudo evitarlas, por lo que hay que ver la “no reelección” como un anacronismo
que debemos dejar en el pasado y superarlo.
Volviendo al poder del
pueblo, si el pueblo ve en la praxis política de un político honestidad,
capacidad y resultado, está en su justeza reelegirlo las veces que quiera. Pero
no es así, hay un prejuicio, y quizás tenga que ver con la desvalorización de
nuestra condición humana, hemos tenido que soportar que nos dicten clases de
democracia otras sociedades y principalmente el Imperio, quien ahora está lejos
de ser un ejemplo de democracia.
Hemos tenido que aceptar
que hay clases de democracias, los del primer mundo, los del segundo, tercero y
cuarto mundo, ad infinitun. Y a ellos (los poderosos del mundo) si
pueden postularse y ser reelectos las veces que quieran, pero los demás mundos
no están preparados para ejercer el poder público de esa manera, “esto es
exclusivos de los modernos y civilizados, los bárbaros e inferiores nunca”, y
raudos hemos escuchado las recomendaciones de nuestros amos y terapeutas.
Si bien la democracia, la
visión ilustrada de la vida en sociedad hace aguas por doquier, es lo que
tenemos y debemos fortalecerla y hacerla efectiva, hoy México vive un
parteaguas histórico y hay que entender que "limpiar la casa", es
decir, hacer Transformaciones pacíficas para mejorar lo que se ha vivido en
sociedad, implica momentos en que si no queremos que sea la violencia del pueblo
la que "quite y ponga", los poderes se deben concentrar en esa
transición democrática que encabeza nuestro presidente de la república, y para
evitar suspicacia, diré que a través del voto en las urnas para cambiar las
cosas que han dañado a México, y saber y entender que el mejor controlador,
auditor, fiscalizador, guardián de la democracia es el pueblo, el que
"quita y pone" de forma pacífica o de forma violenta, hagamos que sea
de forma pacífica, y no tengamos prejuicios ni pensemos en pequeño porque nos
puede pesar muchísimo.
Por eso apostemos para
fortalecer la democracia. la reelección y entrar en un debate nacional para su
implementación.
¡Democracia Efectiva Sí
Reelección!
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