“El mea culpa” A propósito de cómo hacer una oposición política leal a México
la dirección es volver a hacer
"comunidad"....
en esa dirección está la verdad,
la bondad y la regeneración de la naturaleza
humana....
Observé en un vídeo del
debate final para aprobar los presupuestos del estado mexicano en el congreso
de los diputados, el enfrentamiento discursivo entre la panista, la diputada Laura
Rojas Hernández, representando a una triste oposición, y el diputado petista
Gerardo Fernández Noroña, en defensa de la 4T.
El singular debate
tiene que ver con una puesta de cambios de papeles, ahora la plenipotenciaria
oposición panista envuelta en un aire progresista, criticando la forma en que
aplicarán los presupuestos el gobierno federal, “dejando en la desprotección a
millones (dicho por la susodicha diputada) de mexicanos”, y acusando al
gobierno de no resolver los graves problemas que vive México, claro, no
hablando de que esos problemas se fueron acrecentando por los malos e
ineficientes gobiernos emanados del PRI y del PAN; y la fácil respuesta y
contundencia que dejó noqueada a la bisoña diputada panista, quién tuvo que
cargar con la responsabilidad de “los platos rotos” de la clase política a la
que representa; pues la posición del diputado Noroña en su respuesta simple, alude
a que tuvieron en sus manos durante, cuando menos los últimos 30 años, el poder
público y dejaron que en México, paulatinamente, se agravaran los problemas de
violencia, pobreza, y marginación, y no tuviéramos las condiciones de riqueza
pública para enfrentar de mejor manera la pandemia del coronavirus.
A todas luces tenemos
una oposición que no ha reconocido sus culpas, y espera que el tiempo borre sus
aberrantes e insanas prácticas políticas de la memoria de los mexicanos, y que
las heridas se laman hasta que se cicatricen, de mientras, como el personaje
comic-mexicano “el santo”, se alejan de sus culpas y responsabilidades,
silbando como “el santo, como diciendo, “yo no fui”.
El problema de la
oposición prianista y sus acólitos, que cada vez que abren la boca no tienen la
calidad moral ni la coherencia ética ni democrática para hacerlo, y con
facilidad, como en éste caso, el diputado Noroña “los hacen polvo”, porque
todos reproches fácilmente se los voltean, pues en el tiempo que tuvieron en el
poder y son muchos, cuando menos estamos hablando de 30 años, nunca pensaron en
los desprotegidos, en los más vulnerables, en las mujeres, en los pobres, etc.,
estaban más comprometidos en mantener el poder dándole mantenimiento a la red
de complicidades de la pirámide del poder público, y hacer de la política el
arte del engaño y la tranza.
No he presenciado en
todo lo que va de haber perdido el poder público y la confianza de los
mexicanos a los políticos del PAN y del PRI asumir la culpa y la
responsabilidad del deterioro del estado mexicano y sus instituciones, y
reconocer que México necesita transitar hacia una verdadera democracia, un
estado de derecho, un división de poderes, y un sistema de partidos políticos
autónomos, democráticos y lejos del poder empresarial, y mucho menos, a los
ricos de México y los intelectuales, que no hicieron nada para evitar ese
estado de degeneración, abuso y corrupción, e incluso de que fueron cómplices y
beneficiarios del robo de las arcas públicas.
No hay una “mea culpa”, y no la hay, porque
simplemente institucionalizaron la corrupción como una normalidad, como una
cultura, por eso ante la falta del reconocimiento de lo que es “malo” no puede haber culpa, y la falta
de referente de la ley y de la consciencia de culpa ha hecho que dichos
individuos actúen sin el menor pudor, la política la convirtieron en un oficio
perverso donde no hay culpa ni remordimiento.
Ahora se reúnen con
“sus grandes asesores de mercadotecnia”, incluso, parapsicólogos, mentalistas,
chamanes, con los del billete (los empresarios), quienes por cierto, no crean
que van a arriesgar sus capitales con ellos, tan sólo darán lo justo como
buenos judíos, y preparan las estrategias pertinentes para volver “al pinche
poder”, no crean que hay en ellos remordimientos, insomnios, salvo al ver que
sus ahorros se agotan y que “la gallina de los huevos de oro” (el estado), que
exprimieron hasta matarla reviva y ahora si cuidarla para que viva más.
Sus pensamientos son
repetitivos, la maquinaria de oposición “sofisticada” está puesta en marcha, a
darle con todo lo que da en las redes sociales a los bulos, y a la retórica, a
los muertos por covid19, por cierto, de esto último, hace poco un ferviente panista
escribía en su muro de facebook, cuando llegamos a los 60000 muertos por el
covid19, “los queremos vivos”,
emulando a la famosa frase de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, en una suerte
de extremismo, u otro trasnochado priista decir, “estamos de luto por los
100000 mexicanos muertos por el covid19”, y no porque le importe nuestros
hermanos muertos por el covid19, sino por su negación hacia esa transición
democrática hacia donde debe caminar México, u otro, que puso en su muro en
mayúscula para que se vea, “México de luto hoy rebasó la cifra de más de
100,000 mil muertos. Por un gobierno mentiroso que su lema es (primero los
pobres) pues si ellos son los primeros en morir. Que pena que no hagan las
cosas como deben de hacerlas”, inculpando al gobierno federal aun a sabiendas
que vivimos en una federación, en respuesta escribo en su muro, “amigo es una
apreciación muy limitada de la pandemia del coronavirus dada su
multifactorialidad y su condición inédita que agarró al mundo en su cultura de la dulce vita, ubicar en los gobiernos
la única responsabilidad y deber es politiquería, se debería exigir también a
los medios de comunicación, a los partidos políticos, al clero, a la obsoleta
clase política parar su lucha por el poder y solidarizarse con el problema de
la crisis sanitaria del coronavirus que vive el mundo y particularmente México,
y reconocer que es un problema que debemos enfrentar todos, en fin, hay que
pensar un poquito más he ir más allá del bulo y de la pasión.....”.
Los argumentos que esgrime
el diputado petista Noroña aluden a una realidad de sobra conocida, ya que la
impunidad era el lugar común y creo que hasta la fecha sigue siendo, y el
manejo y distribución del presupuesto se daba “en lo oscurito” y productos de acuerdos extrínsecos a la ley, los
intermediarios eran los grandes beneficiarios, el uso del presupuesto para
cuestiones personales y privadas la práctica cotidiana, el lema “el que no tranza no avanza” era una
realidad para la clase política, “el que
se mueve de la foto no sale” una frase que aludía a la lealtad a los grupos
políticos (los señores de la guerra), que hacían de sus espacios públicos, la
presidencia de la república, los gobiernos de los estados, las presidencias
municipales, sus regidurías, sus sindicaturas, hasta las presidencias ejidales,
sus fuertes de batalla, el lugar donde lo primera que hacían era dejar su sello
personal, y claro, pintarla del color de su partido o su sello de identidad.
La pluralidad y la
división de poderes no existía, y el estado de derecho un mito sólo para
tertulia y coloquios académicos, la imparcialidad y la objetividad de los
medios de comunicación unos conceptos de las teorías de la comunicación, en
fin, que todo estaba revueltos, como si se viviera en el surrealismo, el mismos
Buñuel si viviera tendría, en cuanto a México, una opinión que esa es la
realidad para México, lo surrealista: sino cómo entender un plantón y
movilización en plena pandemia de un grupo como FRENA, quienes si se le
pregunta las razones de su oposición, oírlos hablar que, “vamos hacia una
Venezuela y el comunismo”, en plena era des-ideologizada, parece que no sabe
que las ideologías son del pasado siglo.
Creo que mientras no
acepte la oposición el lugar común, la transición democrática y pensar y
trabajar en una alternativa de proyecto de país y modelo de nación, y su
responsabilidad en la grave crisis pública que vive México, es el peor peligro
para México, la polarización no viene de un encontronazo de dos modelos y
proyectos de país, viene de una lucha encarnizada por el poder, principalmente
de esa oposición añeja y perversa. Y creo que para ello, su militancia tiene
que hacer una revolución al interior del PAN, PRI, PRD, MC y jubilar a esa
casta que todavía dirigen sus partidos, sin eso es imposible que hagan
oposición y lleguen a regenerar el poder público y volver una opción política
para México, así como el gobierno federal actual no puede apostar sólo al
diagnóstico monotemático, la corrupción, aunque sea cierto, los partidos
políticos de oposición no pueden ser una real alternativa sin asumir la total
responsabilidad de la degeneración del poder público y democratizarse, ¡Ojo
bases panistas! , ¡Ojo bases priistas!, ¡Ojo bases perredistas!, etc. El daño
que le hacen esas cenizas que todavía dirigen sus partidos es grave, jubilen a
ese resabio de esa clase política que le dio en la madre a sus partidos, a
México y a la certeza de futuro de las
nuevas generaciones.
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