LA DEBACLE DE LAS RIQUEZAS MAL HABIDAS Y LA PSEUDO ALIANZAS FEDERALISTAS DE LOS GOBERNADORES
Por accidente, debido al
atasco que se forma al entrar a la ciudad de Xalapa a la hora que regresa mucha
gente de sus trabajos, decidí acortar mi ruta hacia mi casa y tomé la calle que
va hacia la central de Abasto, y de ahí me dirigí por la avenida que cruza una
serie de fraccionamientos que tuvieron su mejor bonanza y desarrollo cuando la
clase política veracruzana ostentaba el poder político-público, por ahí se
asientan una serie de zonas residenciales de alta plusvalía, en el trayecto le
iba comentando a mi esposa que muchos políticos compraron residencias en esa
zona que vino a sustituir en “clase” y prestigio, a la antiguamente orgulloso
fraccionamiento “las animas”.
Una zona residencial con zonas
comerciales, y con una serie de estaciones de vigilancia tanto públicas como
privadas, pero que si observa, después de perder el poder político y en
consecuencia el erario público, se está dando un fenómeno al final de los dos
años que lleva al frente del gobierno de la república AMLO y en el Estado, el
gobernador Cuitláhuac García, se ven una gran cantidad de residencias en ventas
y arrendamientos, y exculpando a los que si se la curran honestamente, aunque
en México, no sé si se puede hablar en esos términos, la gran mayoría son
propiedades de esos políticos que saquearon al estado mexicano y son
responsables de la crisis pública que vive México, esto último, resulta un
contraargumento usado por la oposición a la transición democrática, que piensa
que es un exceso de Perogrullo, y que aluden a que han pasado 2 años y todavía
no se ve que se resuelvan los graves problemas que vive México, delincuencia,
pobreza, marginación y ahora la crisis sanitaria de la pandemia del
coronavirus, como si 2 años fuera 20 años o más años, olvidando o aparentando
amnesia de que esa destrucción del estado mexicano fue un proceso paulatino y
premeditado que cernió su práctica funesta de corrupción y simulación en los
últimos 30 años.
Cómo ya lo he dicho en varias
ocasiones, se sigue peleando por el botín político, que es el erario del estado
mexicano, unos encabezados por el presidente Obrador que quiere hacer con ello
justicia social y la palanca para la consolidación de la transición
democrática, invirtiendo el presupuesto esencialmente en desarrollo social y
quitar o cercenar las manos de los intermediarios, líderes “sociales” y
políticos, ONG’s y Asociaciones Civiles, y que éste llegue directamente a las
manos de la gente, y otros, que quieren que regresen “los buenos tiempos”, esos
tiempos que permitían que hasta los chóferes salieron beneficiados del robo a
mansalva que se hacía del erario público.
Pero para estos últimos, se
necesita hacen ciertas metamorfosis, y cambiar de piel, y si es necesario dejar
la comodidad de sus reinos por casas de campaña, aunque en la noche la pasen en
hoteles, se haría, y si es necesario ser federalista a ultranza se hace, aunque
no se entienda que el federalismo en verdad son los municipios no el
centralismo de los estados; por eso vemos a los venidos a revolucionarios de
papel, los señores feudales al ver perdido el reino intentan consolidar sus
feudos para erigirse en visionarios, y lo digo, por la banda de gobernadores
que se aliaron para combatir la transición democrática y emular las
legitimaciones de la transición democrática que ha puesto de moda AMLO, pero
sus miras cortas y trasnochadas los delatan, para ellos me di a la tarea de
sacar los siguientes datos, cifras del presupuesto federal de egresos, los
últimos dos años del presidente del “canal de las estrellas” Enrique Peña
Nieto, y los últimos dos del presidente de la república Andrés Manuel López
Obrador, en el 2017 fueron $651,861,700 el presupuesto destinado a las
entidades federativas y municipios, en el 2018 fueron $688,341,600, en el 2019
fueron $735,758,500, y en el 2020 fueron $816,741.400. Como puede observarse ha
habido un aumento progresivo de dicho presupuesto a las entidades federativas y
municipios, la diferencia es que en el periodo de Peña Nieto no hubo
contrarrevolución ni alianzas federalistas de gobernadores, y sí acuerdos
cupulares para repartirse el erario público del estado mexicano; y ahora porque
no están en el poder federal hacen alianza esos pseudosgobernadores
revolucionarios de papel venidos en grandes defensores del federalismo, la
división de poderes y la pluralidad.
La realidad pública y política
de México está para llorar, las fuerzas reaccionarias sin tapujo ni pudor se
descaran, y descubren sus verdaderos intereses y sus intenciones, el vil poder
por el poder: ¡qué les importa los pobres y la justicia social!, ¡qué les
interesa los feminicidios y la dolorosa condición de ser mujer en un mundo
machista!, ¡qué les interesa el futuro de los jóvenes y su frustrada certeza de
futuro!, carcomido por una generación de mexicanos adultos que nunca han podido
darles un futuro mejor al presente que tienen, sin empleo, sin protección
social, sin educación de calidad; en fin, una clase política reaccionaria que
está dispuesto a todo, y que ese es el verdadero peligro para México.
La pregunta que es obligada
hacerse, ¿sirve la política así?, y claro que no sirve, que la política así es
una vulgar práctica de facinerosos, de filibusteros, de sofistas, de malos; o
como les han llamado eufemísticamente de “delincuentes de cuello blanco”.
Se cierne sobre México tiempos
más monstruosos, tiempos de vacíos sin esperanza, pues estamos ante el peligro
de construir tiempos sin ideología y sin ideas, donde se vale juntarse para
hacer política, buscar los mejores sofismas para continuar engañando y hacer
del poder político el arte de la ignominia, y lo constatamos con esas
monstruosas alianzas que se están construyendo entre el PRI, PAN y lo que queda
del PRD, con el único objetivo de quitarle el poder al “loco de la justicia
social”, “al desquiciado de la igualdad y protector de los pobres”, al que a lo
larguísimo de 2 años, y cuando lo dicen, alargan las letras,
l-a-r-g-u-i-s-i-m-o-d-o-s-a-ñ-o-s, no ha hecho nada, y ha tardado en
reconstruir lo que nosotros destruimos en 30 años de gobiernos PRIANISTAS,
dicen sin pudor, ahora nos toca a nosotros salvar a México, y se preguntan,
¿cómo osó oponerse a los ricos?, si somos tan poderosos, y a la clase política
“heredera de la revolución mexicana”.
Las cosas están claras en la
política en México, y no podemos buscar fantasmas para explicarlas, o se
consolida la transición democrática que encabeza AMLO o el movimiento
retardatario triunfa y volvemos al oscurantismo.
A veces me da la impresión que
no tenemos memoria histórica los mexicanos, y que las ofensas, los abusos, el
oprobio sufrido por esa clase política se está perdonando y se olvida, y que
las estrategias mediáticas y el bulo fascistoide goebbelsiano está funcionando,
sólo así se explica como un repugnante personaje como Lozano, que no puede
hilar coherentemente una explicación de su postura y posición política, sea
protagonista de la oposición en México.
¡In pace rei publicae!
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