EL PODER POR EL PODER
A propósito de la triste historia de un seductor
empedernido y un seducido reincidente
“El Poder” es seductor, atrayente, deseable, morboso; es
la otra parte de la naturaleza humana que no tiene nada que ver con la razón,
con la cordura, con la civilidad, con Apolo, que se acerca a la instintivo,
pulsional, inconsciente, a Dionisio, a los apetitos y a los humores, a esa la
lucha por escalar la pirámide de la evolución de las especies, a eso que tiene
que ver con ser el macho dominante, y con el goce de determinar y tener en la
mano el destino de los demás.
La Política paradójicamente es el escenario donde ocurre
esa contradicción humana, y digo paradójico, porque pareciera que la política
es “la ciencia” de la comunidad, del lazo social, de la inclusión del otro en
el uno igual, es “la ciencia” de la filogénesis, y del castigo, y que debería con
todo esos supuestos teóricos estar vacunada del “poder por el poder”, más esto
no es así, y creo que nunca será así, por más que intentemos una y otra vez
hacer “ciencia” del hombre en la práctica social.
Hemos pensado románticamente que es posible acercar la
teoría con la práctica, y hacer una ciencia del hombre en lo real, pero una y
otra vez, nos hemos topado con eso que aun siendo teorizado no puede ser
dominando, puesto al servicio de los mitos constitutivos que mueven nuestros
cuerpos, y con el látigo en la mano a forzado a, veces con éxito, a los
individuos a vivir en comunidad. Pervive en nosotros por un lado lo
inconsciente, lo aberrante, lo ominoso, y por el otro lado, las tenues luces de
la razón y la ilustración; y “el juego del poder” contradice todo intento de
definir al ser humano como un animal racional y comunitario.
Cada uno, “la razón” y “el goce por el poder” crean sus
propios discursos para justificarse, y parecer que en un lugar se tocan y
conviven pacíficamente, e inclusos con alegres resultados en favor de la
especie, de la comunidad. Hemos llegado psicóticamente hacer escalas de esos
“grados de civilidad” de las comunidades, las que a flor de piel les brota eso
ominoso imperfectamente reprimido, hasta las altamente civilizadas donde
ocultan sofisticadamente los apetitos, y a costa de más sufrimiento y sangre
logran construir “paraísos civilizatorios”. Aun en esos lugares “altamente”
civilizados, o diría, “altamente reprimidos”, la contradicción brota tarde que
temprano, y hace mella en ese intento de hacer convivir esas dos naturalezas
humanas contradictorias: Apolo y
Dionisio, Diablo y Dios, inconsciente y consciente, razón y pasión, “ayer
Julieta denunciaba a Romeo por malos tratos en el juzgado. Cuando se acuestan
la razón y el deseo. Llueve sobre mojado”.
El espectáculo de esa contradicción de la naturaleza
humana es infinita, permanentemente presente, aun cuando la historia del hombre
es la historia de sus guerras, de sus conflictos sociales, de sus pasiones, por
eso atrae más un cadáver que una flor, un culebrón telenovelesco del Canal de
las Estrellas que un Coloquio Académico televisado, nos alimentamos del morbo,
somos morbosos, el goce es nuestro único acercamiento con lo infinito, con la
completud deseada, somos esa contradicción, no le busquemos otra naturaleza al
hombre, lo demás es un mito, un ilusión, un engaño, y parafraseando a
Nietzsche, seguiremos en esa contradicción mientras tengamos esa misma
gramática desgastada que oculta “la otra naturaleza del hombre”, falta mucho
que teorizar sobre la naturaleza humana.
Pero insistimos, y ahora nos vemos educando al violento
psicópata asesino, reeducando al reincidente corrupto y perverso político,
construyendo una sociedad más civilizada, y al frente de esa noble campaña “un
stripper” que dice que no necesita ser Sócrates para presidir la comisión de
cultura en el congreso de los diputados, pero sí creo que cuando menos tener un
poco de cultura para entender de que se está hablando, y al frente mayor, AMLO,
encabezando esa gran campaña civilizatoria en el pueblo bárbaro que aspira a
ser moderno, ilustrado, siendo el principal terapeuta que encabeza esa clínica
de lo social para sentar al diván al paciente “con ese grave complejos de
inferioridad”, al pueblo mexicano petrificado por el miedo y hambriento de
justicia, y a los hambrientos de a deberás que suman más de 55% de sus
individuos.
Aun con esa naturaleza contradictoria, construir una
nueva gramática que nos hipnotice por un buen tiempo no es cosa fácil, ni tarea
sencilla, por una parte escasos “pensadores” se deslizan permanentemente en un
mundo virtual, y tardarán un buen tiempo que salgan de ahí, así que con lo que
tenemos a la mano tenemos que crear nuevos diques que nos protejan de esas
mareas incestuosas y narcisistas, pasionales y hambrientas de poder,
protegernos de los nuevos “señores de la guerra” que aparecerán alrededor del
mesías, el Tlatoani, y serán los que verdaderamente gobernarán.
Por eso viene bien algunas advertencias, algunas
sentencias, algunas verdades, ¿si esto puede servir?, como medida preventiva a
toda enfermedad del “poder por el poder”:
¡Estamos ante una sociedad sin adultez eclipsada por un
mesías, y quizás la demanda de un Edipo social que necesita un Padre en lo real
para atajar sus miedos y su soledad!
¡Los espacios públicos y las instituciones públicas se
construyen desde una corresponsabilidad, como lo he dicho, además que gobernar
es un ejercicio de gobernantes y gobernados, de un sistema de partidos sano,
inteligente, plural y libre, dejando a un lado el dogma y la avaricia!
¡AMLO está sólo, carga con la Esperanza de un “México
mejor” en su espalada, después y antes de él no hay nadie!
¡No dudo que AMLO pueda encabezar el cambio esperado en
México, lo que me resulta peligroso es que sea él sólo!
¡La Gran Cirugía que necesita el cuerpo enfermo
mexicano”, si me permiten ésta metáfora, necesita de un gran cirujano y un
diagnóstico preciso, y a parte un Hospital de lo mejor, con lo mejor de los
instrumentos, medicamentos, a parte del cirujano principal, asistentes de todas
las disciplinas, anestesiólogos, médicos asistentes, médicos especialistas de
toda las disciplinas médicas, en pocas palabras, un contexto de hombres y
mujeres, ideas y voluntades de lo mejor y que todos entiendan lo que se va
hacer, además que en caso de una contingencia del médico principal, haya
médicos sustitutos con el mismo talento del médico principal, que pueda sacar
adelante la Gran Cirugía. Por eso creo que es tiempo de “los mejores de todos
los colores y sabores”, claro está, con la única condición de querer sacar a
México adelante, Pluralidad, diversidad, inteligencia, ¡y voluntad!
¡Fortalecer el Sistema Político, Educarnos en las
cuestiones de lo público, fortalecer nuestra democracia, actualizar nuestro
Estado de Derecho, y eso no se ha puesto sobre la mesa de la política, ni del
debate político, ¡sólo hay diatriba y retórica, acusaciones mutuas,
descalificaciones!
¡No hay un original proyecto de nación, sólo un pobre
diagnóstico y unas cuantas propuestas predecibles y simplistas!
¡No todo se resolverá con el ahorro de lo robado, México
necesita psicológica en lugar de política!
¡Cuando les digo que "lo nuevo" está en tiempo
por venir, me refiero a que “lo viejo” sigue vigente, las prácticas facciosas,
la concepción del gobierno como una extensión clientelar del partido, de una
concepción pobre de la democracia y lo público, la concepción de la política
como una extensión del humor y de lo privado!
¡La corrupción es el gran tema, el principio y el fin de
una radiografía del mexicano, y esa mayoría se abre camino entre la lucha por
el poder con su Plan de Desarrollo o su Regeneración Moral que cabe en una
pequeña parte de una hoja de papel, el tratado del espíritu del mexicano se
reduce a una sólo palabra, corrupción!
¡No podemos mirar más allá de nuestros humores y hastíos,
no podemos ni siquiera criticar “al salvador” que responda a más preguntas, con
lo dicho sobra para creerle e inertes lanzar vítores y alabanzas, primero fue
el frustrado “guadalupenismo foxista” y ahora el “mesianismo obradorista”, ahí
ésta mi critica a AMLO, su personalismo, su narcisismo moral, su miopía al no
ver que no puede llegar al cambio “con los mismos” que se le cuelan por
doquier, que debió construir un auténtico Partido Democrático, y tener la
conciencia que cambiar a México implica no tan sólo política sino psicología,
que cambiar a México implica cambiar su visión de su identidad de “rajado”!
¡Su voluntarismo se topará con “la chingada” de nuestra
mexicanidad, clínica en lugar de política, terapia en lugar de moralina!
¡La amnistía es también para los dogmáticos emotivos, por
cierto, el cambio Emotivo que hará de México un desmadre, promovido por la
Torre de Babel que junta todo lo venga de donde venga, sin importarle su
procedencia, al fin de cuentas, “el fin justifica los medios”!
¡Misericordioso mesías que creo que con los rezos y ritos
de sus acólitos irreflexivos no se le augura que toda la ilusión se haga
realidad, el peso del “cambio en lo real” es una carga que requiere los hombros
de todos los mexicanos, y fortalecer sus instituciones y responder a las
preguntas: cómo organizar la vida pública y cómo fortalecer el lazo social de
los mexicanos, aún más cuando tiene que aprender, junto con su prole, a
concebir la mexicanidad más allá de su discurso monotemáticos, y de la
exclusión del diferente!
Y, por último,
¡El Fuego Nuevo no debe implicar la visión prehispánica
de la destrucción de todo lo viejo, no implica anular la historia desde una
visión intolerante, de rehacerla desde otros mitos constitutivos que implicaría
la reconstrucción de la subjetividad del mexicano, hay en “eso viejo” algunas
verdades que deben ser preservadas!
Y tengo mis razones para cuestionar la manera en que eso
“nuevo” corre peligro de ser “más de lo mismo”, porque la alienación sobrepasa
las buenas intenciones del mesías, y que tiene que ver con que el poder eclipsa
y seduce, pervierte y violenta, y no se hace esperar.
¡Muera el rey viva el rey!, murió el que tuvo el poder,
vive el que tiene el poder, y sobre esa simple metáfora descansa los exabruptos
que carcomen las esperanzas de un mundo mejor, no es privativo del mexicano, es
la crisis de la decadencia del mundo occidental, y su fracaso de evangelizar a
los impíos, a los impuros.
En Veracruz después del avasallador triunfo del “cambio”,
discretamente y en muchas ocasiones descaradamente, las piezas del juego del
poder se comenzaron a mover, desde dentro del nuevo grupo en el poder, como desde
fuera para que las piezas ajenas se puedan filtrar y pertrecharse y no se
queden “fuera de la jugada”, incluso el otrora poderoso “cuarto poder” con sus
esbirros se comienzan a congraciar con el grupo del poder en turno, desde
quienes encabezan al grupo hasta con los simple operadores que huelen a
potencial poder.
Así vemos como el diputado Zenyazen de MORENA realiza un
evento de auto alago en la ciudad de Córdoba para facilitar al amigo su
apuntalamiento y asegurarse su asunción a lo más grande del poder en el
gobierno del Estado de Veracruz, ya que últimamente las cosas no le han salido
bien, y el fuego amigo le ha afectado.
Y a su vez al interior a ese evento de auto alago,
también sucede lo mismo, pancartas disímbolas, personajes del medio educativo,
directores de diversas escuelas educativas, operadores rapaces, se prestan a
realizar lo mismos en lo micro como en lo macro, el alago al hombre cercano al
poder y potencial poderoso “señor de la guerra”, a asegurarse de estar lo más
cerca del probable “secretario de educación”, para ello despliegan la mejor
sonrisa, lanzan su mejor frase, y evitan que sus discursos no moleste al
festejado, siempre con la intención de congraciarse con el supuesto elegido y
asegurar sus funestos propósitos.
Si así opera “la nueva clase política” seguro el futuro
del veracruzano y mexicano no se augura mejor ni que buenas cosas pacen, la
pacificación y la prosperidad corren peligro de no alcanzarse y se pospongan,
por eso viene bien que “la escucha” sea real y un lugar común de la política y
de los políticos.
Y así se entretejen sendas figuras de ficción, de lo
micro a lo macro, de lo macro a lo micro, se desliza la historia de siempre, y
se filtra el fracaso de otro pedazo de futuro de la historia del mexicano,
humanos demasiados humanos, hombres, “se hizo poesía urbana; descartando el
falso privilegio de sentirse “el observador”, se convirtió, preso de la mirada
de una bella transeúnte, en "el
observado"; de sentirse “libre”, concluyó obedeciendo con absoluta
docilidad leyes temporales y axiomas divinos; de ser “el racional”, terminó
fundiéndose entre los ritos de perros y gatos en sus cortejos sexuales, posó
para una revista del reino animal, y muy
animal, acompañó a pericos y guacamayos, a liebres y cuervos” , a hienas y
lobos, a leones y serpientes.
Aun así, pienso que este es el mejor de los mundos
posibles, y que debemos apostar a evitar ese predecible futuro de engaños, de
juegos de poder, de avaricia, ¿cómo?, todavía no lo sé.
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