PODER PÚBLICO, CUARTO PODER Y LOS NUEVOS-VIEJOS TIEMPOS QUE VIVIMOS
PODER PÚBLICO, CUARTO PODER Y LOS NUEVOS-VIEJOS TIEMPOS QUE VIVIMOS
Paulatinamente todo se acomoda,
las críticas al enemigo, el “poder en turno”, disminuyen, porque siempre “el
poder en turno” es un enemigo de aquellos que desean el “poder público”,
incluso el “cuarto poder”, como eufemísticamente le llaman a los medios de comunicación, desean ese
poder, y en muchas ocasiones se alía o se hace adversario del “poder público”
en turno.
Hoy vemos como se pisotea lo que
queda del “poder en turno”, y se da como un hecho que fue frustrada la
“transición democrática” que representó quitar del poder público al PRI,
después de 86 años de aciagas Administraciones Estatales Priistas, hoy ni el
tufo se respira de la otrora efectiva maquinaria priista de la simulación y el
engaño.
Estoy casi seguro que el grave
error del gobierno saliente fue no haber compartido parte del “poder público”
con “el cuarto poder”, y de haber actuado con cierta inocencia y exclusión,
pensando que todos deberían haber entendido que lo primero teníamos que hacer
era someter a terapia intensiva al grave paciente, un Veracruz con quiebra
financiera, corruptela galopante, violencia e inseguridad extrema, marginación,
pobreza, rezago educativo, etc., y que todos sabíamos que ese paciente era el
resultados de cuando menos los dos últimos gobiernos priistas, pero no fue así,
pagaron justos por pecadores, pese que con un sencillo análisis todos sabíamos
que en dos años no se podría resolver el grave deterioro público de Veracruz
causado por esos 86 años de gobiernos priistas. Gran parte de los medios de
comunicación se le fueron encima tan pronto cerro la llave del suministro de
las canonjías y dadivas a los que tenían acostumbrados los anteriores gobiernos,
una verdad sabida a voces.
En uno de mis textos anteriores,
señalé que el gobierno de transición de dos años, era eso, un gobierno de
transición que le correspondía sentar las bases para reformas estructurales
urgentes para salvar a Veracruz y resolver sus graves problemas que vive, y no
fue así, al final de cuenta, el que cosechó los frutos fue el novel gobernador
electo, por un lado aprovechando la encarnizada lucha que los dos partidos
hegemónicos el PRI y el PAN libraron, la actitud del “Cuarto Poder” tomando
partido, la inercia del fenómeno AMLO, y
el aumento porcentual de la votación, sumatoria que le dio un triunfo
contundente.
Seguro nuestro Gobernador Electo
ya tendrá lo suyo si no sabe tratar “al cuarto poder”, y comience por hacer las
Profundas Reformas Estructurales que necesita Veracruz, y que no cometa el
error de pretender usar la misma estrategia del presidente electo, pues cada
Estado tiene su contexto y su texto, y eso hay que entenderlo. Recomendaciones
conocidas: inclusión democrática, pluralidad y debate aun siendo mayoría, razón
en lugar del humor. Y aun cuando parece impensable, mantener una sana distancia
entre su partido y su condición de gobernante, y mantener al “cuarto poder”
fuera del poder público. Nunca más nóminas como empleados a los comunicadores.
Estoy convencido que el proceso
electoral hubiese sido más competitivo y prepositivo, si los medios de
comunicación no hubieran tomado partido. Desafortunadamente, no hubo debate de
altura, salvo el trasmitido por el limitado canal público estatal, no hubo
cobertura imparcial ni objetiva, no se abrió las plataformas políticas
electorales a la sociedad, y por lo tanto, no hubo suficientes criterios de
juicio para diferenciar el voto, esto contribuyó estoy seguro al irracional voto
en cascada, y a un voto del humor, en lugar de la razón.
Viene bien señalar como parte de
una profunda reforma electoral y política venidera, apostar por una inversión
sin precedente en la difusión del ideario y la plataforma política de los
candidatos, y propiciar espacios públicos reales, no tan sólo en los medios
masivos de comunicación tanto particulares como públicas, sino también, en los
espacios propios de los ciudadanos para el debate y la propuesta entre los
candidatos. Las pasadas elecciones ocurrieron en un contexto de incomunicación,
salvo lo mínimo que los mass medias
nos trasmitían. Esto dio como resultado un México con una profunda Crisis de
Partido y una Democracia Insustancial, por eso a las pasadas elecciones las
nombré, “la elección de los humores” y
la transición de una mayoría autoritaria a otra mayoría autoritaria, se puede
ser autoritario aun cuando democráticamente se haya ganado esa mayoría, puesto
que el sustento y el quid de una democracia está en la incorporación de las
diferencias sin anularlas, en el debate de ideas y el contraste.
Insisto que falta mucho pensar
que estamos en la antesala de la Cuarta Transformación Social de México, tan
sólo estamos en la antesala de Recuperar la Funcionalidad Institucionalidad Democrática
perdida (http://sociedadtrespuntocero.com/2018/07/la-eleccion-de-los-humores/),
y lo peor, estamos en la antesala del silencio conocido de las aplastantes
mayorías ciegas, ausentes de acuerdo y concesos de la razón y la inteligencia.
Queda pues pospuestas las nuevas
letras que vigoricen la vida pública, y que nos haga vernos otra vez
exclusivos, humanos, y que el brinco epistemológico sea ontológico, México es
un ensayo de los nuevos híbridos que experimenta el Poder Real, no es inocente
el beneplácito del Imperio, el sometimiento de facto del Poder Financiero
Local, ni mucho menos, la complacencia del cuarto poder, y el silencio de la
Iglesia.
Hay una resistencia del “poder
real” a la revolución de lo singular, que revertirá lo global desde lo local,
la emancipación del hombre singular que mantenga la identidad de nuestros
rostros y las diferencias de nuestros espíritus, el mundo se enfrenta al reto
que la ceniza de la civilización occidental sostenida a ultranza a través de su
Hombre Universal y su Estado Democrático deje de hacer estragos en los
“inferiores”, los “malos”, los marginados, los pobres, los pensadores al margen, y que nuestra
engañosa condición de civilizados no continúe produciendo más víctimas que las
que provoca la pulsión agresiva connatural del hombre. La razón al servicio de
los humores es aun más monstruosa que los humores sueltos a mansalva.
La única forma que se recupere la
fe en la palabra, en el signo, ocurrirá cuando demos muestra de hechos de
nobleza y gestos de bondad, que pueden ser auténticos, cuando no se busque
inconscientemente el reconocimiento, la adulación o el apuntalamiento
narcisista, como lo escribe Sorem Kierkegaard al describir el acto de
coherencia de Abraham al llamado a sacrificar a su primogénito como un acto de
fe, o la que nos hace contemplar la palabra plena puesta en la mirada de una
madre al mirar por vez primera a su recién nacido. Aún tengo esperanza en el
lado humano del hombre, cuando menos cuando junta la razón con la sensibilidad
y ocurre la comunión del ser, el único reducto que no hace diferente a los
demás seres vivos.
En cuanto a lo público, esas
nuevas letras que tanto buscamos se encuentran en situación inversa a donde
tercamente nos dirigirnos, el nefasto lugar donde se extingue el Nosotros.
Bienvenido los nuevos-viejos
tiempos de lo público, presto estamos a participar a que la Orientación
Histórica (https://www.entornopolitico.com/columna/34958/lenin-torres-antonio/)
se recupere, somos exclusivamente diferentes, nuestra mexicanidad está más allá
de la apropiación y lo originario, una vuelta a Vasconcelos no estaría de más
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