A propósito del México Fallido y el proceso electoral del 2018
No dejaba de escuchar y
leer que le dieron una encerrona al Sr. López, o que el más beneficiado del
debate, pese a su escándalo de corrupción, había sido el joven Anaya, y quizás
su única virtud, su juventud, y la puntada del “mocha manos”, y la condición de
mujer de la Sra. Calderón, y quizás su única ventaja, y con eso de la proporcionalidad
de género que el congreso aprobó como su máxima expresión de la igualdad entre
hombre y mujer, le tocaría ser la Señora Presidenta, y de la presencia gris del
candidato “ciudadano partidista” del Sr. Meade; y principalmente, los
posicionamiento en torno a la pregunta de ¿quién ganó el debate?
El debate no está quien
ganó el debate, puesto está más que visto la calidad del debate y el formato
hecho a la medida para la guerra de guerrillas, con el poco tiempo que tuvieron
los candidatotes para exponer sus
ideas y propuestas, que daba tiempo sólo para la diatriba, la mentada de madre,
o para las ocurrencias inconcebible en un debate que tiene como trasfondo una
grave crisis de un país que se cae en pedazos en materia de seguridad, pobreza,
marginación, entre otros graves males. Un debate que se asemejaba a una feroz pelea
de perros rabiosos disputándose el hueso (el poder público). Por eso pienso que
el debate no está en quién ganó el debate, sino en cómo dar continuidad a un
proyecto de nación con una clase política decadente, ciega, perversa y mezquina,
y una sociedad dormida, ensimismada, o quizás petrificada por el miedo real.
Por lo que no dudo en señalar que el debate fue un asco discursivo, moral y
político, por lo que no pude soportar más q ver unos segmentos, que me dieron
los suficientes elementos para afirmar lo anterior.
He de confesarles que
esperaba ver a un Sr. López pletórico en argumentos y contraargumentos, en
propuestas e inteligencia, y que me hubiera gustado que me escupiera a la cara,
para desmentir todo lo que he estado escribiendo y pensando de él, pero la
verdad es que confirmó mi afirmación que “no tiene un proyecto de nación, ni
una nueva idea de mundo y sociedad” desde donde hacer la nueva revolución del
México del siglo XXI, pese a su evidente derrota en el debate, creo que el pueblo
mexicano no tiene otra opción, y su única opción, porque así lo quiere, es
elegir dentro de lo malo, al menos malo, dentro de lo mediocre, al menos
mediocre, dentro de decadencia, la menos decadencia, aunque esto no garantice
que se le resuelvan los graves problemas que vive. Y digo que “porque así lo
quiere”, porque esa revolución está en sus manos “haciendo a un lado a esa
decadente clase política” que le ha clausurado la certeza de futuro, y lo tiene
viviendo en el miedo, la pobreza y la marginación.
Por eso viene a bien
retomar algunas fragmentos que he escrito, “el triunfo del Señor López nos
desvelará la pobre transición tan esperada hacia la “Gran Política” y la
“Verdadera Democracia”, constituyendo la puesta en escena en la política
mexicana que ha aspirado a ser moderna e ilustrada, una democracia mesiánica indirecta electoral mediocre que aupará al
poder político y social a personajes que forman la decadente clase política, y
uno que otro post-revolucionario de café (ahora de comunidades virtuales).
Estoy seguro que “desafortunadamente
para México AMLO no será el punto de referencia del nuevo modelo político,
social y económica que necesita México para salir de la Grave Crisis de certeza
de futuro, pobreza y violencia.
Y que “esa influencia
mesiánica indirecta será el referente mayoritario del poder político que
cuestionará la calidad de nuestra democracia, y la altura de miras de la clase
política enceguecida por la lucha enconada por el poder económico y
trascendental narcisista.
Por lo que el Sr. López, “se
quedará a años luz de haber encabezado el Cuarto Movimiento Social y Político
que sustituya el desgastado y pernicioso Modelo Revolucionario de izquierda en
un principio, a neoliberal desideologizado por la pragmática y la virtualidad
que cavó su propia tumba”, “Por más de 100 años ese Modelo Revolucionario
construyó el México contradictorio, pobre, desgastado, peligroso y sin orgullo
que hoy vivimos los pequeños mexicanos.
Los grandes tribunos seguirán
siendo las grandes mayorías legislativas que aplastarán cualquier voz
discordante, y el oficio político continuará siendo en el arte de hacer parecer
verdad la mentira y la falsedad.
El Pueblo Sufridor,
Agachado, y Conforme ahora salta por doquier para sólo pronunciar AMLO, AMLO,
AMLO, sin la capacidad de darse cuenta que esa política no salvará a México ni
a los mexicanos de la era del vacío que se avecina virulenta y cruel.
Vuelvo a afirmar que, no
es una disyuntiva, votar o no votar por AMLO donde se ubica el debate social y
político, está en el agotamiento de la
política, la grave crisis de los partidos políticos sin diferenciación y la
decadencia de la clase política donde se ubica actualmente el debate social
y político, y es ese debate está ausente, porque la política que debería ser
ciencia, ahora es humor y circunstancias, es simple estrategia maquiavelica.
El diagnóstico del
cuerpo enfermo del México post revolucionario es de todos conocidos por sus
afectaciones directas a la calidad de vida del mexicano, el simple hecho de
vivir con miedo y no poder transitar tranquilo por nuestras calles es
suficiente para decir que vivimos un Estado Fallido y que la Política no sirve.
Por eso temerosos y pusilánimes muchos se precipitan en ver a AMLO como la
única opción que se vislumbra dado que la gran mayoría de los mexicanos sabemos
que esa misma clase política decadente y corrupta se agotó como opción de
gobierno, y aunque el señor López no podrá nunca borrar sus orígenes, y ocultar
los motivos de su rompimiento con el PRI, que seguro fue por la disputa de los
espacios de poder y no por convicciones e ideales comunitarios que tanto
pregona, es la única opción pragmática (y ese pragmatismo es lo peligroso no el
populismo) que tenemos, esto no debe entenderse que la opción sean los
mediocres meades o anayas, ni mucho
menos la Señora Calderón ni mucho menos El Bronco, mejor conocido ahora como el
“mocha manos”, el problema es hacer
que AMLO entienda que le corresponde ser un parte-aguas en esa transición hacia
la Gran Política y la Nueva Clase Política, que implicaría un nuevo
Constituyente, y la búsqueda consensada y comunitaria de un nuevo modelo de
sociedad y mundo que permita reconstruir el lazo social carcomido por un Estado
Débil y Fallido, reformar el sentimiento
de pertenencia que permita recuperar la identidad perdida de la
mexicanidad, y fundamentalmente, que instale la consciencia al pueblo mexicano de
la corresponsabilidad en la construcción, preservación y actualización de los
espacio públicos, el arte de vivir uno enfrente de otro, lo que llamamos “comunidad”,
así formar una Republica Comunitaria. Esto implica educar al pueblo que la
responsabilidad cívica, social, moral y política no termina en el sufragio.
No está la crítica a AMLO
en la ingenua estrategia de esa parte de la decadente clase política de meter
en el inconsciente colectivo el símil de obrador con el chavismo, pues esto es
parte de esa asquerosa guerra sucia y el intento de no perder el poder, y que
obedecen a intereses geopolíticos para desestabilizar cualquier voz discordante
al imperio neoliberal que gobierna al mundo. Lanzan ingenuamente los resultados
y la crisis social que vive Venezuela como el contraargumento para asustar al
electorado, subestimando al pueblo mexicano y considerándolo como una bola de
ignorantes que se asustarán y aterrados por las imágenes en los mass medias no podrán pensar y analizar
más detenidamente el caso Venezuela, y ver que la crisis del Estado Hermano de Venezuela
es producida no por el populismo sino por la intromisión del Imperio para
acallar las voces opositoras a los macro intereses del 1% que realmente
gobierna éste mundo, y claro que México no está exento de esto.
Trump al frente del
imperio no le agrada pensar que el El Sr. López llegue al poder, y obligará a
sus esbirros a que actúen, por eso vemos la puesta en marcha de hasta series en
youtube sobre el populismo como el gran mal del siglo, y no al Imperio vivito y
coleando como el gran mal del mundo.
Ojo esa crítica chavista
está descontextualizada, mejor vean que el Sr. López, si no le llega a los
talones a Francisco I Madero, tampoco a Hugo Chávez, éste cuando menos era un
contrapeso al Imperio, y sostenía un trasfondo ideológico bolivariano
antiimperialista que llegó a funcionar en el combate a la pobreza, pero la
fuerza de la intervención con sus esbirros internos (la casta cacical que
gobernaba Venezuela antes de Chavez), en suma, Obrador carece de ideología, es
un voluntarista pobre, que sólo recoge del diagnóstico las causas (la
corrupción) y piensa ingenuamente que con resolver la corrupción se resolverá
la crisis social, política, ética, de identidad, psicológica y filosófica que
vive México, en otras palabras, como lo dije antes, no tiene un modelo e idea de
hombre y sociedad, y peor están los meades
y anayas, basuras, malas copias de políticos y esbirros del Imperio
neoliberal.
En el texto que titule Carta Urgente a AMLO y a la Sociedad
Mexicana, señalé que “es una condición necesaria e ineludible que el que
gane el poder público no debe ser un anti demócrata, sectario y excluyente, ni
mucho menos un mesías, y demuestre que puede gobernar para todos, y
fundamentalmente sea capaz de sentar en la mesa de la gobernabilidad a los
demás, para reconstruir al Estado Mexicano y comenzar un proceso sincero de Reconciliación
Nacional y Regeneración del Poder, propiciando una Nueva Cultura Política. Y
que entienda que la Gran Política pospuesta implica una historia lineal que se
alimenta de la acumulación de experiencias enriquecedoras, y no cíclica que
termina con la sustitución del hombre del poder en turno.
Dimensionar lo que está
en juego, implica situarnos en lo real, tomar en cuenta que estamos ante el
duelo de miles de desaparecidos, el rescate de la marginación de miles de
pobres cada día en aumento, la recuperación de la certeza de futuro perdida de
nuestros jóvenes y niños, la exigencia de castigo a los que han hecho de la
cultura de la corrupción que lo poco que se haya tenido haya parado en los
bolsos de unos cuantos, el perdón sincero, si es que puede ocurrir, de la
oligarquía que se ha aprovechado para continuar protegiendo su pequeño mundo de
privilegios a expensa del dolor y la marginación de millones de mexicanos, y
que ahora lo vemos arrimarse al Sr. López.
Desvelar la decadencia de
la “clase política” como el factor determinante de la crisis social y política
que vive el Estado Mexicano, no condiciona la posible emergencia de un posible
Proceso Civilizatorio de Transición Democrática y Reconciliación Nacional,
aunque éste si entraña la condición de que esa clase política asuma la total
responsabilidad de esa crisis sin excepciones, porque no hay justificaciones
validas, somos historias y nuestra historia nos define, el transfuguismo fue y
ha sido la puerta de salvamento y de moralización de muchos miembros de esa
clase política, entre ellos Andrés Manuel López Obrador, entre otros muchos
más, más ahora cuando se colapsa el grupo del poder dominante. Así que todos
por pasivos o activos son responsables de esa crisis del Estado Mexicano y la
cancelación de la certeza de futuro de nuestras futuras generaciones.
Además, resulta
ineludible el reconocimiento de facto del estado de emergencia que vive nuestra
Nación, y la urgencia de sentarse a hablar en un plano de igualdad y sinceridad
para sentar las condiciones políticas, legales, reformistas, éticas, y
epistémicas que determine el nuevo marco conceptual y los procesos
civilizatorias pertinentes que encamine al Estado Mexicano a su Regeneración.
Por lo que ninguna
receta simplista y monotemática (resolver la corrupción) como lo promueva el
Sr. López, puede enfrentar y dar solución a esa Crisis por la que atraviesa
nuestra Patria. Hoy son tiempos de TODOS. No hay cominos privados, Creonte
emerge en contra de todos los lamentos egoístas de Antígona.
Un nuevo Marco Conceptual
y Procesos Civilizatorios condiciones sine
qua non para que el estado de derecho no se ponga entre dicho y funcione,
comenzando con la total transparencia del proceso electoral que se avecina,
además es necesaria una hoja de ruta que garantice el cumplimiento de dicho
proceso civilizatorio de transición democrática y reconciliación nacional e
impida que se detenga el diálogo por la transformación de México, y continué operando
el puro poder excluyente que tanto daño ha hecho a México. Le corresponde pues al pueblo mexicano obligar a esa clase política que
niega a regenerar a conducirse con decoro y ética, si no es así, la política
será un instrumento fallido, el Estado continuará siendo Fallido, y creo que también
la Historia continuará siendo un concepto fallido.
Sigo en la espera de la
verdadera política en un tiempo por venir.
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